Competir y educar en valores

Día que pasa y día que conocemos un nuevo escándalo relacionado con el fútbol base, si hace menos de una semana nos enterábamos que un niño en Galicia, quedó expulsado de su club por mala conducta de su padre, hoy me he levantado viendo un vídeo de una pelea en Torrent entre padres en un partido de querubines, sí, han leído bien, de querubines. ¿Hasta dónde hemos llegado? Muchas veces me pregunto el cómo y el por qué de estas cosas. Hay muchas veces que los padres y madres de muchos niños/as se convierten en invitados desagradables en los diversos escenarios deportivos por conductas violentas, bien físicas o verbales, todos estos gestos, quedan grabados en las memorias de todos los niños/as deportistas y más si lo hace alguien cercano.

Actualmente, los pequeños/as de la casa, están en época de aprendizaje, sus cerebros son una auténtica esponja, lo absorben casi todo, tanto lo bueno, como lo malo y más si lo hacen sus padres, más de una vez he oído esta frase ”si mi papá o mi mamá lo hacen estará bien”, bendita inocencia. Desgraciadamente, todos los niños están expuestos a presenciar en vivo y en directo, esos espectáculos lamentables, que obviamente, hay que trabajar bien duro para erradicarlos, pero no es faena de sólo aquel que los comete, no, es faena de todos. Tanto los clubs, los padres y los niños, deben realizar ejercicios de conducta para que haya buen clima en las actividades deportivas que realicen sus hijos.

Cierro este apartado refiriéndome también, a los ”entrenadores” que aparecen en las gradas, chillándole a su hijo/a lo que tiene que hacer y reprochándoles los errores, estas actitudes sólo crean presión y malestar, las voces que deben escuchar deben ser de ánimo, de apoyo, todo de forma constructiva, si lo que escucha, es destructivo, pasará factura, ya que esto lleva a estados de inseguridad.

Abro este nuevo apartado, para referirme a las competiciones, haciendo más hincapié en las de fútbol formativo y de iniciación al fútbol. Estas etapas, son las más bonitas y a la par, más complicadas, los inicios en cualquier actividad, son duros y complejos, sea deportiva, laboral, etc… Muchas veces, a lo largo de nuestra vida, empezamos etapas, muchas a edades tempranas y otras tantas en edades ya no tan tempranas. Cuando empezamos estas estapas, seguramente las queremos empezar con ilusión, con ganas y sobretodo con acierto, pero…. ¿por qué presionamos tanto a los niños/as con el deporte? El objetivo de la formación no es más que formar y como se aprende mejor en muchos casos es fallando, cuando uno falla, sabe que tiene algo que mejorar, ya tiene un objetivo más, intentar solventar ese error para convertirlo en acierto. Cuando los niños/as se inician en el fútbol, suelen tener entre 4-5 años y empiezan a competir a partir de los 6, competir en estas edades no significa ganar siempre, competir en estas edades significa aprender, esforzarse y progresar, para mi, estas 3 palabras son fundamentales para entrenar a los niños/as en sus primeros años de fútbol. Es obvio que a todos nos gusta ganar, no os voy a engañar, pero no por ganar un partido 10-0 mi equipo va a ser el mejor, al igual que si pierdo 0-10 vamos a ser los peores, no. Igual me sirve el ejemplo para todos los niños/as que por marcar 3-4 goles en un partido son Messi o Ronaldo, no, Messi y Ronaldo sólo hay 1 y los vemos por la tele, teniendo la suerte de poder disfrutar de ellos.

Viví hace relativamente muy poco la experiencia de entrenar a niños de 6-7 años, al principio, pensaba que lo mejor para mi y sobretodo para ellos, era ganar siempre y no, aprendí y les enseñé, que lo fundamental era que salieran y disfrutaran, que esos años de fútbol ya no vuelven, y que si ganan estaré tan contento como si pierden. En conclusión, anima, disfruta y que el niño/a juegue, disfrute y lo más importante, que aprenda.

Artículo de Jaime García Vivas.Jugador del CD Benicassim

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