El niño que no puede jugar la liga por el “silencio federativo”

La pasión de José Carlos López Luciano es estar con sus amigos y jugar a fútbol. Lo puede hacer en la plaza o en la playa pero no como a él más le gusta: con su equipo, en la Liga, con la pasión y ganas de divertirse sobre el terreno de juego, es decir, con su correspondiente licencia federativa como tuvo la pasada temporada pasando el preceptivo reconocimiento médico. Pero, de momento, tiene que conformarse entrenando y viendo a sus compañeros desde la grada. Esta situación no la lleva bien, según su padre, en especial, los fines de semana cuando ve que su hermano pequeño se prepara la mochila porque toca liga generándose en el chaval un sentimiento de tristeza y a la vez de frustración.

José Carlos tiene 14 años y presenta, así figura en los informes médicos, un retraso constitucional del desarrollo y la maduración. Literalmente, según un informe médico que nos ha dado a conocer su padre, “retraso psicomotor de etiología no conocida desde la primera infancia. Hipocausia irreversible de oído izquierdo. Reflujo vésico-ureteral previamente intervenido. Adenoidectomía. Se ha descartado síndrome de X-frágil y diagnosticado trastorno por déficit de atención”.

El deseo de José Carlos y el de sus padres, apoyado por su club, es la de poder competir con el equipo de Categoría Infantil. “Insistimos en todo esto no para que juegue con sus amigos sino por las posibles lesiones que puede causar el desajuste físico con relación a su perfil y a sus compañeros en la categoría Cadete. Este es el principal y único motivo”, expone su padre.

José Carlos, nacido en Madrid el 24 de febrero de 2003, alumno en el Centro de Educación Especial Penyeta Roja en Castellón, pertenece por edad a la Categoría Cadete pero tanto el club como sus padres consideran que el niño debe jugar en la Categoría Inferior, en Infantil,  exponiendo las razones médicas apuntadas, entre otras razones. Y, lo más importante, mantener esta actividad deportiva como un medio más de socialización del niño ya que siempre ha jugado a su deporte favorito, en concreto, en Madrid, en el Palestra Atenea. Así se ha hecho constar a la Federación Valenciana de Fútbol pero, de momento, no se ha recibido respuesta oficial federativa. José Carlos compitió la pasada temporada con el mismo equipo Infantil con el que ahora quiere jugar después de trasladarse con su familia desde Madrid a Castellón y haber solicitado el correspondiente Certificado de Situación Deportiva y Disciplinaria.

Los distintos informes médicos que se han solicitado y entregado a la Federación Valenciana de Fútbol demuestran que José Carlos, en la actualidad, tiene un peso y una talla inferiores al percentil 3 y, además, presenta un retraso de aproximadamente dos años en la maduración ósea. Su club ha entregado Informes del Hospital Infantil Universitario La Paz en Madrid y de un especialista en Endocrinología y Nutrición donde queda constancia su retraso psíquico y físico (dos años de maduración osea). La finalidad es que el niño puede ser inscrito en Categoría Infantil y no en la Cadete a la que pertenece por edad biológica. Pero, de momento, sigue esperando en la grada viendo a sus amigos y su hermano pequeño cómo juegan sus partidos de Liga con la única respuesta oficial, hasta el momento, del silencio desde que a finales de septiembre su actual club solicitase el “alta” en Categoría Infantil ya que de lo contrario, por edad, lo hubiera hecho en Cadete. Desde esta mañana Castellón Base también espera una contestación oficial de la Federación para conocer la “salida” a todo este tema con el fin de que José Carlos pueda seguir jugando a fútbol.

lexus

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