La calidad en los detalles

 

El entrenamiento de fútbol es el escenario principal de transmisión de enseñanzas, mejora y perfeccionamiento de las mismas. Y por ello debemos aprovechar al máximo cada minuto de su programación y de su desarrollo. Es el protagonista sublime de la preparación del joven jugador y por ello no podemos aparecer en un entrenamiento en calidad de técnico y no llevar un entrenamiento preparado, lleno de conceptos, revisado y de la más alta calidad posible. Como consejo, si se me permite, no puedes copiar un entrenamiento que hayas observado sin saber los objetivos y las explicaciones pertinentes, y mucho menos sin saber si es apropiado para el desarrollo evolutivo de los jugadores que tienes a tu cargo. Tienes que tener absolutamente claro cada uno de los aspectos que componen el entrenamiento que tú presentas a tus jugadores para tener la capacidad de explicar, corregir, modificar, perfeccionar, …. cuando sea necesario en el desarrollo del mismo.

Dentro de todas las enseñanzas que se pueden dar en un entrenamiento podemos diferenciar, entre otros, los aspectos técnicos de mejora de la calidad individual de cada jugador o colectiva del conjunto de jugadores, los aspectos tácticos y/o estratégicos, los aspectos físicos, los aspectos psicológicos, etc… pero hay dos aspectos que me parece que deben tener un tratamiento especial y es el aprendizaje de conceptos de juego y el entrenamiento  en toma de decisiones.

 

A menudo observo jugadores que llegan a categorías infantil o cadete y no llevan un buen bagaje de recursos conceptuales para jugar con calidad en el desarrollo del juego y que no son capaces de tomar decisiones y juegan a expensas de un entrenador que los dirija desde la banda o a base de impulsos, pero que no tienen autonomía para jugar un fútbol de calidad. Indistintamente del estilo de juego el jugador debe tener claros los conceptos que fundamentan el juego.

 

Y es que se debe cuidar al máximo la programación de entrenamientos y sus objetivos, para incluir ejercicios de calidad en cuanto al aprendizaje y desarrollo de conceptos y en cuanto a la toma de decisiones ante un escenario tan diverso, imprevisible y cambiante como es un partido de fútbol.

 

Pero para  que un entrenamiento sea diferencial en cuanto a su calidad hay que buscar la misma en los detalles. Y preguntémonos, ¿qué son los detalles?, pues podríamos enumerar decenas, cientos, pero citaremos algunos. Entre ellos podemos atender a que nuestros jugadores den pases “en ventaja” para el receptor, que sean siempre tensos para tener un buen ritmo de circulación de balón, que se eviten los siempre peligrosos pases horizontales en la medida de lo posible y atendiendo a las zonas donde se desarrolle el juego, que sea el receptor el que se mueva primero para recibir el pase y tras darlo para ofrecer un nuevo apoyo, que los jugadores del juego interior aprendan a aparecer por los caminos adecuados para adquirir ventaja espacio-temporal y poder  maniobrar sin tener la presión encima, que los jugadores aprendan a ser autónomos para solucionar errores en la práctica sin la participación de los entrenadores, que los jugadores se comuniquen para desarrollar el juego, que haya un buen ritmo en todo, que los jugadores adquieran la habilidad de cambiar sus roles (funciones, puestos de juego) dando frescura al ataque y sin perjudicar la transición a defensa tras una posible pérdida, …… y un sin fin de detalles que hay que observar en cada ejercicio de entrenamiento para que el mismo tenga una alta práctica de conceptos con ritmo, intensidad y mucha calidad en sus detalles, en el contenido y en su desarrollo.

 

Es muy interesante orientar los ejercicios de práctica en torno a unas porterías (reales o imaginarias) para que los jugadores entiendan su aplicación en la práctica real. El jugador debe empezar la práctica del ejercicio propuesto entendiendo lo que va a hacer, para qué sirve, qué va a mejorar él personalmente al practicarlo y sabiendo cual sería la transferencia o aplicación de este ejercicio en un partido de fútbol.

 

Con todo lo expuesto aquí de forma muy resumida, facilitaremos que la evolución del jugador sea muy positiva dotándole de conceptos de juego, autonomía para decidir por sí mismo en base a dichos conceptos, ritmo, capacidad para asumir diversos papeles de juego, etc …. Y de esa forma, tanto el jugador como el equipo irán poco a poco adquiriendo mucha calidad en su juego.

Santi Expósito.

Entrenador Nacional de Fútbol.

Actualmente Entrenador Infantil “A” AD Alcorcón (Madrid).

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