Los hermanos Bel: Miles de kilómetros de pasión albinegra

 

Desde Alcanar (Tarragona)  hasta Castellon, tres días a la semana, es decir 540 kilómetros semanales, 2160 kilómetros al mes.

Esta es la distancia que recorren los hermanos Aleix y Oriol, para entrenar y disputar partidos con el CD Castellón, junto a su padre el incombustible Josep Bel.

Aleix y Oriol, son hermanos, ambos porteros y amantes del deporte y la montaña, al igual que sus padres Josep  Bel y María Jesús Grau.

Pese a su juventud y su corta edad, ya han vivido grandes experiencias en el mundo del fútbol y tienen una trayectoria deportiva más que destacable.

Aleix Bel, de 15 años, es futbolista desde benjamín, pasando por el CD Alcanar, La rapitenca CF, Reus CF, e incluso por Villarreal CF y FC Barcelona donde estuvo a prueba, así hasta llegar en cadete a las filas del CD Castellón.

Aleix se destaca por su carácter introvertido y reservado en la intimidad, y el desparpajo y extroversión en el terreno de juego.

Amigo de sus amigos, lo cual junto al fútbol es su mayor afición. Complementa el fútbol con la bici de montaña.

Compagina estudios, con deporte y con la cantidad de kilómetros que recorre para entrenar lo hace de una manera estoica y de forma admirable.

Oriol Bel, de 12 años, es el hermano pequeño y ha heredado de su hermano mayor el amor por el fútbol y hasta la posición de juego, pues para continuar con la saga familiar también es portero y amante de la naturaleza y de la montaña.

Al contrario que Aleix, Oriol es extrovertido, muy risueño, parlanchín y casero. Junto al fútbol su afición son las nuevas tecnologías.

A sus 12 años, su trayectoria deportiva ya es más que envidiable, desde Benjamin que debuto en las filas de CD Alcanar, continuo en el Reus CF, hasta llegar junto a Aleix, a las filas del CD Castellón.

Simplemente con la distancia que recorren dos niños de 15 y 12 años para entrenar y jugar a fútbol, sobran las palabras, pero además de entrega, sacrificio, dedicación  y esfuerzo, tienen un gran talento futbolístico y su fututo deportivo se adivina exitoso.

 Así les definen sus entrenadores

Sergio Rodríguez entrenador de porteros del primer equipo del CD Castellón considera que “son de los porteros con más talento y futuro del club”.

Sus respectivos entrenadores también tienen grandes palabras para ellos.

Ramón Ballester  entrenador del Cadete dice “Aleix está realizando una gran temporada, tiene unas características que aportan una gran seguridad al equipo. 
Tiene un gran juego aéreo, lo domina a un nivel altísimo y con ello evita muchísimo peligro en el área.
También es un portero con una gran potencia física, lo que le permite tener gran movilidad tanto bajo palos, llegando a balones difíciles, como facilitándole las salidas.
Tiene un buen juego con los pies, tanto en corto como en largo.
Pero sobretodo hay que destacar su gran capacidad de trabajo y su actitud, siempre dispuesto a mejorar.
Lo que lo convierte en un portero muy completo y de gran calidad.”

Kevin De Arenas , entrenador del Infantil, dice de Oriol A priori, y ante los dogmas aparentemente inamovibles del fútbol, Oriol es la demostración de que un portero no tiene porque ser altísimo para ser extraordinario.
Se trata de un portero
que conoce muy bien sus características físicas, dominando perfectamente balones aéreos.
Sus mayores virtudes son; un magnífico manejo con los pies y unos reflejos increíbles. Semana tras semana nos regala paradones dignos de grandes porteros. Además, consigue sacar adelante con una gran personalidad los balones aéreos y transmite una gran seguridad al equipo.
En definitiva, es un portero que si sigue con esta dedicación y esfuerzo, seguro que no va a dejar de sorprendernos y seguirá rompiendo esquemas en lo que a un portero se refiere. Mientras en ese camino, seguiremos ayudándole y disfrutando con él.”

A parte de los elogios deportivos, en mi caso como psicóloga de fútbol base, considero que lo de los Hermanos Bel  Grau, y por supuesto lo de sus padres Josep y María Jesús, es digno de admirar. Recorrer tantos kilómetros para poder practicar un deporte y defender el escudo de un club, no está dispuesto a hacerlo mucha gente. Pues perfectamente podrían jugar a fútbol en algún equipo local de la zona de Alcanar y no tener que recorrer así 2160 kilómetros al mes, con lo que supone esto; tiempo, dinero, gasolina…

Josep y María Jesús, por la afición de sus hijos, han renunciado a su tiempo de descanso personal y a su tiempo de ocio para poder acompañar a sus hijos en esta bonita aventura futbolística.

El destino es caprichoso y el fútbol también lo es, es de sobra conocido que es muy complicado llegar a jugar de modo profesional, pero considero que el deporte no es sinónimo únicamente de éxito deportivo. El deporte y más si cabe el fútbol base, es una  gran escuela de formación, no solo sobre técnica, táctica y estrategia futbolística, sino sobre infinitos valores y sobre competencias que la vida y el día a día demandará a nuestros jóvenes futbolistas en su vida cotidiana.

Lo que se aprende en el fútbol Base es extrapolable a la vida diaria.

Esfuerzo, sacrificio, dedicación, trabajo en equipo, constancia, saber renunciar a otras cosas para poder entrenar y competir, saber ganar, saber perder, luchar por objetivos, perseverar…esto es lo que se pretende enseñar en el fútbol base, y por todos estos motivos a los hermanos Bel Grau, poco les falta para doctorarse en la materia.

Artículo elaborado por María Valls

Psicóloga Futbol Base

CD Castellón

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