Redorat, del despacho al banquillo del Benicarló BF: “En la vida no todo es éxito”

José Antonio Redorat Fresquet (1968) es un hombre polifacético. Ha “sido muchas cosas” pero una de las actividades que más le gusta y dedica tiempo para mejorar es la de entrenador de Fútbol 8 en el club de su municipio, el Benicarló BF. Concejal en Benicarló durante ocho años y secretario de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias durante el mismo tiempo, le dio bagaje más que suficiente para conocer la “arena política”. Ahora, a pie de banquillo, disfruta haciendo felices a los niños. Redorat entrena este año al Benjamín “D” del Benicarló BF y cumple ya tres temporadas en los banquillos compartiendo experiencia con Ángel y Antonio, los dos también con la doble tarea de técnicos y padres.”Ambos son fantásticos”, apunta Redorat, que en la foto aparece con el equipo, a la izquierda en la parte superior.

Pregunta-¿Por qué entrenas en fútbol base?
Respuesta: A parte de que me gusta, el catalizador de esta decisión ha sido el poder pasar más tiempo educando a mis hijos, y por extensión a todos los campeones que forman el equipo.
P-¿Has sido jugador?
R-Sí, empecé en el Benihort C.F. , el Benicarló Fútbol Base de mi época. Luego Fútbol sala con el equipo del Benicarló (Proyastec) y a fútbol en el ACD Peñiscola y en el CF Torreblanca.
P-¿Qué es más complicado entrenar a un grupo de niños o lidiar con políticos?
R- Trabajar colectivos nunca es fácil y te puedo decir que se aprende siempre de los dos, en algunos casos a mejorar y en otros a no empeorar.
P-De su experiencia como político, ¿sirve algo para dirigir en el deporte formativo?
R-No, me sirve más la experiencia laboral y personal que la de político. El servicio a los demás es el denominador común que siempre ha estado presente en las dos facetas.
P-¿Cómo se trabaja en el Benicarló BF?
R-La máquina es perfecta, intentamos todos los compañeros mejorar día a día. Comunicación , perseverancia, entrega, calidad humana…. podría seguir com más calificativos pero lo que define al club es la gente que lo formamos.
P-¿Cómo valoras el trabajo de Juan Bosch y Juanjo Martorell?
R-Perfecto, y hablando de ellos, se me ocurre un calificativo que no he incluido, la profesionalidad.
 
P-¿Entrenas al equipo de tu hijo? ¿Es eso un hándicap? ¿Tiene “enchufe”?
R-Sí, entreno al equipo en el que está mi hijo y afortunadamente es un hándicap. No obstante, casi siempre le exijo más a mi hijo que al resto y considero que no es justo, por eso cuando lo percibo intento rectificar, no es nada fácil.
 
P-¿Colabora Pichi Alonso con el club, además, de poner el nombre al campo?

R-El nombre de Pichi Alonso está ligado a la historia de nuestro club y es un reconocimiento a este jugador que alcanzó la cima de este deporte con el FC Barcelona. Creo que los grandes clubes deberían tener en cuenta que todos sumamos para generar los mejores deportistas.

P-¿Tendrá el norte de la provincia otra vez un equipo en Segunda B como fue en su día el Vinaròs CF?
R-¿El Vinaròs en 2B? Debe ser de hace mucho tiempo, no tengo tanta edad para tener ese recuerdo. Sin embargo, creo que la comarca sí se merece tener un par de equipos en tercera división. El Benicarló la próxima temporada puede tener un equipo en preferente y otro en primera regional, es un proyecto a largo plazo, es a lo que podemos aspirar los clubes tan modestos. Confiar en proyectos a largo plazo y mejorar la cantera, no descartes llegar a tercera cuando vengan los frutos de este proyecto y que podamos soñar con la segunda B, soñar es gratis y está al alcance de todos los soñadores.
P-¿Cómo planteas los partidos? Por tu experiencia como político, ¿mantienes un discurso diferente en función de si el partido es fácil o vislumbras un goleada por el nivel del rival?
R-No me gusta plantear los partidos según sea el contrario, me gusta ver como han realizado los entrenos, el calentamiento pre-partido y la concentración y atención del jugador antes de salir al campo. Me importa más el estado anímico de los chavales que el resultado o el juego, interesa que el chaval esté motivado y que disfrute del fútbol y de los compañeros. Si no existe motivación y compañerismo no hay equipo, y la fuerza del grupo siempre puede más que las individualidades. No obstante, si que es cierto que sabes de antemano la dificultad del encuentro en función de la clasificación y resultados del contrario, me gusta dejar pocas cosas al azar.
P-¿Vas a sacarte algún día el título de entrenador?
R-No descarto la idea.
P-¿Cuándo te vas más satisfecho a casa después de un partido? ¿Te importa el resultado?
R-Evidentemente si ganas, los chavales se alegran y por el mismo motivo nosotros, padres y entrenadores, también nos alegramos. Pero debo decirte que si el juego no ha sido muy bueno, o el resultado ha sido abultado la satisfacción es mínima. El resultado importa como medidor o indicador de como vas respecto a otros equipos y si vas mejorando con respecto a resultados… pero ya está, no sirve de nada más. Desde el punto de vista de los chavales es positivo que se combinen los resultados positivos con negativos. Yo prefiero que ejecuten los ejercicios de la semana y que salgan las jugadas bien trenzadas y finalicen con éxito, no importa ganar o perder si el juego de los dos equipos ha sido excelente. Ójala jugásemos cada día mejor y perdiéramos todos los partidos, señal inequívoca de los avances. Ciertamente, los chavales se recuperan antes de las derrotas de lo que nos podemos imaginar, seguro que antes que algunos adultos.
 
P-En la vida, como en el fútbol, hay que levantarse después de caerse. ¿Está máxima vale para un niño de 8 años?
R-Sí, pero creo que deben verlo desde el ejemplo, en la vida no todo es éxito. Es más, creo que en la vida se aprende más de los fracasos que no de los éxitos. Es dificil practicar habilidades sociales y técnicas de motivación en un equipo que ganan siempre , pero la verdadera actitud es cuando un niño que ha perdido por 5-0, por ejemplo, y que vaya a dar la mano y felicitar al equipo contrario, y que al otro partido salgan a jugar como si nada hubiese pasado la semana anterior, eso no es fácil de enseñar. El que ha llegado al éxito, seguro que antes fracasó y eso forma parte de la vida. Ellos ven como puede afectarme un resultado, pero tras unos minutos ( lo que a ellos les supone una buena ducha)  ya estamos pensando en el entreno, de buen humor y generando buen rollo.
La educación esta presente en todas partes y los niños son perfectos imitadores de lo que ven, así que debemos ser mejores dando ejemplo, su fracaso será nuestra culpa no de ellos.
 Los niños se merecen ser felices haciendo el deporte que más les guste, el deporte es un buen hábito y también lo son los valores implícitos que conlleva su práctica.
lexus

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