Claudio Ríos / Castellón

El duelo entre el C.F. Nou Jove-U.E. Ripollés ‘A’ y el C.F. Rafalafena en el Grupo 1 Primera Infantil no era un partido más de la temporada, enfrentaba al líder contra el tercero. Separados por 8 puntos y con un billete a Preferente en juego, ya que el C.D. Roda no puede ascender al tener un equipo ya en preferente, ambos conjuntos iban dispuestos a dejarse la piel por ese ascenso.
El Rafalafena llegaba como puntero de la clasificación, firmando una temporada sólida que les ha permitido llegar a estas instancias con ventaja de puntuación. Por otro lado, el Nou Jove afrontaba el encuentro con la necesidad de recortar distancias y mantenerse con
opciones de seguir peleando el ascenso.


Un partido de dos caras
El encuentro reflejó a la perfección lo que había en juego. En la primera mitad, el Rafalafena impuso el ritmo del partido mostrando la solidez que le mantiene líder de la competición y marchándose al descanso con ventaja en el marcador. Pero el partido todavía no estaba visto para sentencia, el Nou Jove todavía tenía algo que decir. Al salir enchufados en la segunda parte, dieron un paso al frente y elevaron la intensidad para poner en aprietos al líder durante gran parte de la segunda mitad.

“En la primera parte han sido superiores, pero en la segunda hemos estado mucho mejor, hemos tenido nuestras ocasiones y hemos jugado mejor a fútbol”, explica Alejandro Centeno, técnico del Nou Jove. Sobre la charla impartida en el descanso para motivar a sus pupilos, el entrenador añade: “Si no igualas su intensidad, te superan. En la segunda parte los chavales han salido mucho más enchufados”. Ese cambio de mentalidad obtuvo su recompensa, empatando el partido en el descuento tras una búsqueda constante del gol.


En el otro banquillo, este empate dejó sensaciones diferentes. “Sabe a poco, porque estás aguantando todo el partido el 0-1 y al final te empatan”, reconoce Álvaro Jiménez, segundo entrenador del Rafalafena. Aun así, pone en valor el esfuerzo del grupo: “El
compromiso de los chavales es total, siempre dan el cien por cien”.


Más que puntos en juego
Dejando de lado el resultado, este encuentro refleja la importancia que tiene para ambos clubes un posible ascenso a Preferente. Ya no solo es cuestión de ascender de categoría, sino de dar un paso adelante para el desarrollo de los jugadores y el crecimiento de la
entidad. “Competir en una liga más exigente hace que los jugadores mejoren mucho, porque cada partido tienes que pelearlo”, señala Centeno, que ya vivió un ascenso la temporada pasada. Aunque reconoce la dificultad de recortar esos 8 puntos al líder: “Está
complicado, pero vamos a pelearlo hasta el final”.

En el Rafalafena, existe una gran ilusión ante la posibilidad de conseguir ese ascenso. “Sería historia del club, un infantil en Preferente con chavales que han empezado desde cero”, afirma Jiménez. Sin embargo, el cambio de categoría es un factor a tener en cuenta.
Muchos de los jugadores que pelean por el ascenso darán el salto a cadete la próxima temporada, lo que convierte este objetivo en algo más especial si cabe. “Los chavales solo piensan en ascender y en tener un año bonito”, concluye el técnico del Rafalafena.