Rául Bagán / Castellón
La Castellón Summer Cup volvió a reunir este fin de semana a equipos de fútbol base en una jornada marcada por la competición, la convivencia y el aprendizaje. En el torneo, jugadores de distintas categorías disputan sus encuentros en un ambiente que mezcla intensidad deportiva y espíritu formativo.
En la categoría B9, los más pequeños fueron protagonistas de partidos en los que se pudo ver ilusión, esfuerzo y muchas ganas de competir. Más allá del resultado, este tipo de torneos ofrece a los jugadores la oportunidad de medirse ante otros equipos, sumar experiencia y vivir el fútbol desde dentro.
Durante la jornada, también se dejó notar la presencia de entrenadores, familias y acompañantes, que aportan al torneo un ambiente muy ligado al fútbol base. Para los técnicos, estos encuentros sirven además para valorar el trabajo del grupo, corregir detalles y seguir construyendo equipo en un contexto diferente al de la competición habitual.
Con partidos repartidos en distintos campos y horarios, la Castellón Summer Cup mantiene un ritmo constante de actividad durante todo el día. El torneo se consolida así como una cita importante para los clubes participantes, que encuentran en él una experiencia deportiva completa.









