David Peris nos habla en Castellón Base TV en Tevequatre Televisió sobre la psicología en el deporte. Presidente de la Federación Española de Psicología del Deporte y Presidente Associació de Psicologia de l’Esport de la Comunitat Valenciana (APECVA), considera que el bienestar psicológico ayuda al buen rendimiento y en ese sentido los clubs de base tienen cada vez más responsabilidad en ese tema.
«Luis Enrique con Joaquín Valdés fue el que abrió la consideración sobre la importancia de un psicólogo en un staff profesional», expone. «En el fútbol base hay que centrarse en el jugador y no en el resultado, el foco debe ser exclusivamente el jugador y no es fácil saber hacerlo», añade David Peris, quien expone que «en los cursos de entrenadores hay que saber enseñar psicología a los futuros técnicos. Hay que dotarlos de herramientas prácticas a los entrenadores y de qué manera pueden sacar provecho de la Psicología para su trabajo como la gestión de grupo». «Es importante que todos los jugadores se diviertan y se sientan importantes para ser partícipes. Un jugador sí tiene un propósito en la vida en cuanto a identificación con el grupo y sea feliz con el partido ayuda a su salud mental», indica.
«No es fácil a veces dejar fuera de la convocatoria, Hay que fomentar la percepción de control, hablar con el jugador y explicárselo, que tome decisiones para que pueda jugar y revierta la situación», señala en relación a situaciones generadas en el fútbol base.
«La competición es como un cuchillo, depende de cómo la manejamos puede ser positiva o negativa. Veo bien que eliminen por ejemplo criterios como la diferencia global de goles y que valoren más los menos goles encajados», ha apuntado en relación a las decisiones federativas. «Tú quieres ganar, pero no lo puedes enfocar todo en eso. Sí es bueno focalizar las cosas en ganar pero también aceptas que no puedes ganar. Uno de los objetivos debe ser pasárselo bien», ha manifestado. «Nunca he dicho que la competición hay que quitarla, pero sí que creo que debe manejase bien. Si un niño lo está haciendo lo mejor que puede y está ganando por diez ó más goles, no puedes decirle que pare, limitarlo, porque en ese caso estás premiando el resultado y le estás diciendo al niño que no es bueno que sea bueno. El resultado debe ser una cosa más pero no la más importante».


























