Esta vez las féminas Sub-14 de Castellón sí tuvieron equipación

Hace un año, en La Moleta, en La Vall d’Uixó, las jugadoras citadas en un entrenamiento de la Sub-12 tuvieron que ejercitarse con ropa de casa con tan sólo un peto para formar los equipos. Los chicos, sin embargo, tuvieron su propia indumentaria para entrenar al mismo tiempo en el campo de La Vall. «Los equipos masculinos ya están hechos antes de comenzar el entrenamiento porque se les conoce y se los ha visto con anterioridad a la convocatoria. En el caso de las chicas, hay un mayor desconocimiento y, por tanto, los equipos no están hechos hasta comenzar el entrenamiento. Cuando ya las vemos y conocemos su demarcación sobre el propio terreno de juego, hacemos los equipos y entonces no se entiende que se cambien en el mismo campo», apuntaron desde la Federación. Aquella anécdota se solventó en las siguientes citaciones y ya las chicas nunca más tuvieron que entrenar con su propia ropa.

Un año después, las jugadoras Sub-14 de la provincia de Castellón han tenido ya en Betxí su propia equipación. Algo ha cambiado, ya no sólo es cuestión de nombres y programas, sino de aspectos concretos que dignifican el fútbol femenino de base.

lexus

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