Pues sí, como suena, y como escuchábamos hace años en la radio, «Gol en Las Gaunas». Pero esta vez el gol de la SD Logroñés, que venía precedido de un 2-3 al CD Castellón B, ha supuesto el descenso del filial albinegro y salvo que suba un segundo equipo valenciano en la eliminatoria decisiva del play off ante un conjunto madrileño hasta cuatro equipos -uno de categoría nacional y tres de fútbol valenciano- pueden ser arrastrados y descender de categoría…dentro de casi un mes.

Aunque sea una categoría nacional, si un equipo de Logroño le gana al Castellón B, puedes acabar con tus huesos en la categoría inferior aunque te salves. Y que no lo sepas a ciencia cierta hasta finales de junio cuando tu temporada acaba en mayo. Y solo te salvarás si pierde uno de Madrid.

Sinceramente. Es una barbaridad. Es dañar muy gratuitamente a los equipos de categorías humildes. Del fútbol de barro que dicen. El que debe proteger la Federació de Fútbol de la Comunitat Valenciana, en este caso, al Alqueries CF, Alcalá CF…que han concluido su competición regular fuera de los puestos de descenso. Sólo con autorizar un grupo de 17 y otro de 16 en LLiga Comunitat -por el descenso de un equipo más de Tercera RFEF- evitarías daños a otros tres del fútbol aficionado valenciano.

STOP AL FOC

La Federación Valenciana de Fútbol debería proteger (de verdad) a sus equipos. Éstos poca culpa tienen de lo que suceda en las categorías nacionales y pagan las consecuencias por una simple cuestión de cuadrar grupos. La FFCV tiene sus propias normas, su asamblea, su junta directiva y comité de competición. Si se produce un exceso de plaza por un descenso en categoría nacional (todo empieza en Segunda RFEF) como medida excepcional a la temporada siguiente, en la correspondiente circular, articulas un sistema de ascenso y descensos para cuadrar de nuevo los equipos. Si la próxima temporada son 17 y 16 equipos en LLiga Comunitat, pues que desciendan la siguiente 4 y 3, sucesivamente.

Pero esto no ocurre así. En cada equipo hay directivas, jugadores y aficionados que no deben ser monedas de cambio para algo tan frío como cuadrar grupos. Y ahora se pierde un mes porque hasta que no se dilucide el play off decisivo entre el conjunto madrileño y valenciano -si gana el valenciano no habrá descenso extra- no está asegurada la categoría para comenzar a planificar.

Porque es un sinsentido que un Alqueries CF o un CF Alcalá, como si fuesen también clubs de Valencia o Alicante, desciendan de categoría y un 15 de agosto, con el baile de vacantes y renuncias, ascienda un equipo al que no le correspondía por no haber hecho los deberes en plena competición. De verdad, Salvador Gomar, no esperemos a un «Gol en Alcorcón o en Las Rozas de La Nucía o el Levante» para salvar a un club modesto valenciano. La competición regular, sus 30 partidos, están para algo. Es una injusticia deportiva que ascienda un equipo que pierda el play off -puede ocurrir si hay vacantes en categoría superior en el fútbol aficionado- y que tres desciendan pese a no ocupar plaza de descenso directo por mucha opción abierta que se deje en sus circulares de competición donde de antemano se conoce esa posibilidad. Pues más razón para cambiar las cosas. De hecho, a causa de la terrible dana, la FFCV mantuvo la categoría a varios clubs descendidos ubicados en la zona afectada y en la presente temporada, ya por circular, aumentas los descensos para cuadrar los equipos.