La vivienda se ha convertido en un bien de lujo, al alcance de muy pocas personas. Ante esta realidad, el principal reto del sector inmobiliario y de la construcción es abaratar el coste de edificación sin renunciar a la calidad, la seguridad, la sostenibilidad y el confort que debe ofrecer un hogar.
En este contexto, Grupo Urban, en colaboración con Remagin y Stalart, impulsa en Castellón un proyecto pionero que supone un punto de inflexión en la forma de construir viviendas en la Comunidad Valenciana. Se trata del primer edificio residencial de más de tres plantas ejecutado mediante sistema Steel Frame con estructura autoportante de paneles prefabricados, un hito tecnológico que abre la puerta a una nueva generación de edificios más económicos, eficientes y sostenibles.
Un edificio que marcará un antes y un después en Castellón
El proyecto, que se desarrollará en la ciudad de Castellón, consistirá en un edificio residencial de siete viviendas, concebido como un demostrador tecnológico que marcará un antes y un después en la edificación local.
Gracias a una innovadora solución en Steel Frame desarrollada por Stalart para edificios residenciales de hasta diez plantas, se resuelve de forma integral la estructura vertical portante, los forjados, los cerramientos exteriores, los volúmenes de cubierta y los núcleos de escalera y ascensor.
La ejecución de la estructura principal se completará en tan solo cinco semanas de trabajo coordinado, con entregas de material perfectamente planificadas, lo que supone el inicio de una nueva era en la construcción de edificios en nuestro país.
Construir mejor para construir más barato
Durante los próximos 20 años, el gran objetivo de la edificación residencial será la industrialización y estandarización de los procesos constructivos, permitiendo reducir costes y plazos sin comprometer la calidad. En este sentido, el sistema Steel Frame se presenta como una de las soluciones más eficaces para lograrlo.
Los tres factores que determinan directamente el coste y la calidad final de un edificio son: desperdicios, plazos de ejecución y defectos en la ejecución. La reducción conjunta de estos tres elementos permite disminuir de forma muy significativa el precio final de la vivienda.
El sistema constructivo desarrollado por Grupo Urban junto con Remagin se basa precisamente en la estandarización de procesos, la prefabricación en taller y la optimización logística, generando ahorros muy relevantes en estos tres factores clave.
Materiales eficientes y sostenibles
El sistema emplea acero laminado en frío, un material ligero, resistente, reciclable y de bajo impacto ambiental. Su facilidad de transporte y manipulación reduce los costes logísticos y energéticos, al tiempo que minimiza la huella de carbono asociada al proceso constructivo.
Además, el sistema Steel Frame permite integrar soluciones avanzadas de aislamiento térmico y acústico, lo que se traduce en edificios de alta eficiencia energética, menor consumo durante su vida útil y, por tanto, una reducción directa del gasto energético para las familias.

Mano de obra especializada y reducción de errores
La fabricación de los paneles estructurales en taller, bajo condiciones controladas, permite reducir drásticamente los desperdicios y eliminar gran parte de los errores habituales en obra. Posteriormente, la instalación se realiza por equipos especializados, garantizando un montaje preciso y de alta calidad.
Este sistema evita retrabajos, correcciones y demoras, factores que en la construcción tradicional suelen incrementar notablemente el coste final de los proyectos.
Plazos de ejecución hasta un 50% menores
Uno de los principales beneficios del sistema Steel Frame es la reducción de los plazos de ejecución en obra en aproximadamente un 50%. Esta aceleración del proceso constructivo disminuye de forma directa los gastos generales, financieros e indirectos asociados a la edificación, lo que repercute positivamente en el precio final de la vivienda.
Cumplimiento normativo, seguridad y sostenibilidad
El sistema constructivo cumple plenamente con la normativa técnica vigente, incluyendo el Código Técnico de la Edificación (CTE), así como con los más exigentes estándares en materia de seguridad estructural, comportamiento frente al fuego, aislamiento térmico y acústico, y eficiencia energética.
Asimismo, se alinea con los principios de la construcción sostenible, fomentando la reducción de residuos, el uso eficiente de los recursos, la disminución del consumo energético y la mejora del confort interior, contribuyendo activamente a los objetivos de descarbonización del sector.
Hacia una vivienda más asequible
Este proyecto representa un paso decisivo hacia un nuevo modelo de construcción capaz de abaratar de forma real el coste de la vivienda, manteniendo los máximos estándares de calidad, confort, seguridad y sostenibilidad.
La implantación progresiva de este sistema en la ciudad permitirá que, en las próximas décadas, la vivienda en Castellón deje de ser un bien inaccesible y vuelva a situarse al alcance de un mayor número de personas, contribuyendo al desarrollo urbano sostenible y al bienestar social.

























