La globalidad del fútbol empieza desde el punto más recóndito del planeta

Durante esta semana se ha hablado mucho del fútbol y del dinero a propósito de la Super Liga Europea. No vamos a mencionar ni clubs ni nombres propios que han impulsado esta iniciativa coincidiendo con el anuncio ya sabido de la UEFA de la nueva Champions League. Se trata de una guerra económica por lograr los mayores ingresos económicos posibles de un deporte global que es el fútbol.

Y como el fútbol es un deporte global es bueno saber que en la parte formativa hay torneos en Europa, en España, en concreto, que se practican sobre césped de última generación y eventos como el que esta semana nos han hecho llegar desde Malí (Africa). Porque esto también es fútbol y de estos torneos jugados en condiciones poco parecidas a nuestras magníficas ciudades deportivas, donde la inscripción completa de un equipo apenas supera los 20 euros, emergen jugadores africanos que los vemos jugando en las principales ligas europeas y competiciones internacionales.

Mi compañero Kani me envía fotos del cartel de su torneo. «El objetivo principal es brindar a los niños la oportunidad de disfrutar también del fútbol. También permite que a los niños de Les Petites los puedan ver las mejores academias de fútbol», señala el organizador de este torneo que se celebra en junio en Bamako, la capital de Mali. En concreto, es en la ciudad de Nlamakoro y se juega en la modalidad de Fútbol 7 sobre tierra batida.

Todos los años se organiza este torneo. «Es una hermosa fiesta de fútbol entre escuelas y academias de fútbol de Mali, es un torneo para niños de 10 años. El tema del torneo de fútbol de este año es Fútbol para la educación para concienciar a los jugadores jóvenes de la importancia de la escuela de la vida», expone el organizador que derrocha ilusión: «Queremos visibilidad a través de las redes sociales con el fin de tener más patrocinadores y hacer poco a poco más grande este torneo».

La UEFA y la FIFA han reaccionado contra el proyecto de una Super Liga cerrada. Hablan de valores como la solidaridad y al distribución de los ingresos de las grandes competiciones entre todos los estamentos del fútbol. Y por eso, a veces, cuando desde Mali nos llegan informaciones sobre torneos organizados desde la modestia para que los niños puedan tener su oportunidad de disfrutar e incluso poder ser vistos por importantes escuelas, no les deberían faltar medios para su realización desde sus propias federaciones.

Todos, desde su modestia, lejanía y hasta pobreza, aportan capital humano y talento al fútbol, en especial, al europeo, que es el que concentra más dinero y, por lo tanto, debe haber retroactividad desde las organizaciones internaciones para que los beneficios lleguen a los rincones más recónditos del planeta. Algunos pensarán que desde un club africano sólo se trabaja para exportar jugadores, pueden tildarlo de una «nueva esclavitud», pero no. Es el exponente más claro de la globalidad de un deporte donde todos, pese a no tener las mismas oportunidades de desarrollar sus habituales, pueden ser coprotagonistas de la historia y evolución de este deporte.

Por eso concluimos este artículo con las palabras del Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pronunciadas esta misma semana:

 

“La FIFA es una organización democrática, una organización abierta”, subrayó. “Todo el mundo puede aportar propuestas, pero siempre respetando las instituciones, las ligas, las federaciones; a la UEFA y la FIFA. Siempre que respeten la historia y la pasión de tantísima gente por todo el mundo. Entiendo también que, en estos tiempos tan particulares, las emociones están a flor de piel, pero siempre debemos mantener la línea adecuada. El fútbol es esperanza, y tenemos la responsabilidad de hacer realidad esa esperanza. Por eso esperamos que todo vuelva a la normalidad y que todo se arregle, pero siempre actuando de forma responsable, con respeto, con solidaridad, y siempre por el interés del fútbol nacional, europeo y mundial”.

lexus

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