No es un fin de semana cualquiera

Como nos dice un seguidor de Castellón Base desde Murcia: «Vaya suerte tenéis en Castellón con que los niños pueden jugar a fútbol». Medio llena, medio vacía la botella, lo bien es cierto es que este fin de semana muchos equipos, algunos incluso de Fútbol 8, han vuelto a jugar partidos de fútbol con muchas ganas y pasión. Hemos visto caras de felicidad aunque nos tengamos que conformar en algunos campos de la provincia de Castellón con observar los encuentros desde lejos. Pese a ello «la espera ha merecido la pena» poniendo en valor, sobre todo, el esfuerzo de los clubs con sus protocolos por organizar entrenamientos y amistosos a la espera de las ligas.

Nos duele y así lo hemos expresado la prohibición del público en las gradas más cuando la normativa sanitaria lo permite. Lo permite la Generalitat Valenciana y la Federación Valenciana de Fútbol que delega en el titular de las instalaciones los protocolos al efecto. En algunas instalaciones el bar, el de verdad, ha ganado terreno con mesas y sillas fuera de su espacio natural, con público levantado y alargando el cuello para ver los partidos. Por supuesto que queremos que las cafeterías pueden mantener sus negocios pues por eso han pagado el canon a los ayuntamientos pero también consideramos que a nivel de normativa sanitaria, si la Generalitat permite el 75% del aforo en las gradas y hasta el Consejo Superior de Deportes bendice 1.000 espectadores en partidos de 2B y 3, sería cuestión de responsabilidad de los presentes que los encuentros de fútbol base puedan presenciarse desde gradas bien señalizadas para mantener las distancias mínimas y siempre con mascarillas. No ha habido, incluso, ni voluntad de poner a prueba una apertura de público cuando, por ejemplo, en Castellón, eran muy pocos los equipos que aún entrenaban.

La autorización de la presencia de personas en la grada depende exclusivamente de los ayuntamientos, titulares de las instalaciones municipales, y en otros casos, los menos, de entidades privadas. No pongan los primeros las cosas difíciles a los clubs y asuman la responsabilidad de verdad como propietarios de los instalaciones y dejen de rizar el rizo. En la situación actual, como ha expuesto Miguel Ángel Nogueras, presidente de la Asociación de Gestores Deportivos, no es momento de poner las cosas complicadas a los clubs, verdaderos garantes del deporte formativo, y pongan los medios para evitar cafeterías colmatadas y gradas vacías.

El Ayuntamiento como titular de la instalación deportiva aplica su protocolo, y es la entidad deportiva (club) la que se hace responsable de la organización de la actividad, por lo que sería razonable que estableciera su propio protocolo de medidas tanto para los entrenamientos como para las competiciones, y que fuera visado por el Ayuntamiento, para tener algo más de legalidad y seguridad jurídica. Los clubs ya lo hacen a nivel de entrenamientos y el Ayuntamiento remite a los clubs el protocolo en el que incluye la parte del público sin dar opción de permitir el acceso a las gradas. Con colaboración entre las partes podría permitirse el acceso a las gradas sin recurrir a otros espacios del recinto público que tienen otra finalidad.

 

lexus

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