Trece equipos de los seis grupos de Segunda Infantil superan los cien goles. Algunos incluso pinta que sobrepasarán los 200. ¿Qué significa esto? Pues que Segunda Infantil, como en su día hizo la Delegación de Castellón con Fútbol 8 y con bastante acierto, necesita cambios. ¿Cuándo y cómo? Pues lo más pronto posible, incluso, ya para la temporada próxima por el interés general del fútbol formativo.

Todos sabemos que en Segunda Infantil, en sus seis grupos confeccionados por proximidad geográfica, conviven equipos de primer y segundo año. Grupos de 14 ó 15 equipos donde como mucho tres ó cuatro por cada grupo están en un nivel parejo en la zona más alta. Tres o cuatro equipos en ligas de catorce donde compiten y se divierten en un máximo de seis partidos en 26 jornadas. Vaya suplicio de mayoría de fines de semana.

Ayer os mostrábamos los sorprendentes números de la Segona Infantil, goleadas, equipos con pleno de victorias, equipos que todavía no han podido ganar, urge en esta categoría una remoledación con objeto de hacerla más atractiva para todos los chicos.

Actualmente, compiten 610 equipos agrupados por proximidad geográfica, lo que provoca una gran desigualdad entre grupos, no solo por la edad, sino también por el diferente nivel competitivo. En la mayoría de los grupos, la competición está dominada por dos o tres equipos más potentes que ganan la mayoría de partidos, seguidos de un grupo intermedio y, finalmente, otro de equipos que les cuesta competir con el resto.

Esto conlleva grandes goleadas (en algunos casos superiores a 20 goles), clasificaciones que se deciden muy pronto y una desmotivación generalizada en muchos equipos. La liga se hace larga tanto para los que ganan con facilidad como para los que no consiguen competir en igualdad.

Propuesta : primera vuelta clasificatoria

Aunque algunos proponen dividir la categoría por edades (infantil de primer y segundo año), una posible solución —ya aplicada en otras categorías del fútbol valenciano— sería establecer una primera fase clasificatoria.

Esta primera fase podría organizarse en grupos de 8 equipos por proximidad geográfica, con un total de 7 jornadas. Con los números actuales, saldrían aproximadamente 74 grupos de ocho equipos y dos grupos de nueve.

Segunda fase por niveles

Finalizada esta fase, los equipos se dividirían en tres bloques según su clasificación:

  • Fase Oro (Ascenso): los tres primeros clasificados
  • Fase Plata: del cuarto al sexto clasificado
  • Fase Bronce: del séptimo al octavo (o noveno) clasificado

La fase clasificatoria finalizaría antes del parón del puente de la Constitución.

Liga Regular o segunda fase

A partir de ahí, comenzaría una Liga Regular con grupos de 12 equipos a doble vuelta. El total de partidos por temporada sería:

CLASIFICATORIALIGA REGULARTEMPORADA
PARTIDOS72229
  • La Liga Regular en la Fase Oro estaría formada por 19 grupos de 12 equipos; l
  • La Fase Plata la jugarían 19 equipos de 12 equipos, mientras que
  • Lla Fase Bronce la jugarían 12 grupos de 12 equipos y un grupo de 10 equipos.

De este modo, se conseguirían grupos mucho más equilibrados y todos los equipos competirían en igualdad de condiciones.

Propuesta de ascensos

En la actualidad, con 44 grupos en Segunda Infantil y el ascenso asegurado para todos los campeones, se obliga a un número descensos muy elevados en Primera Regional, descendiendo cuatro equipos por grupo.

Con el modelo propuesto, la Fase Oro o fase de ascenso estaría compuesta por unos 18-19 grupos, ascendiendo los dos primeros clasificados (alrededor de 36-38 equipos). De esta forma, descenderían tres equipos por grupo en Primera Infantil, equilibrando el sistema.

Ventajas

Este modelo permitiría reducir las goleadas en la Liga Regular, aumentar la igualdad competitiva y mejorar la motivación de jugadores y equipos. Las ligas serían más equilibradas, con objetivos reales para todos y un desarrollo más adecuado de la competición.

Además, contribuiría a hacer más sostenible el sistema de ascensos y descensos, evitando que un número excesivo de equipos pierda la categoría cada temporada.

En definitiva, se trataría de avanzar hacia un modelo más justo, competitivo y formativo, en el que todos los equipos puedan disfrutar y progresar en función de su nivel. Porque en el fútbol base no se trata solo de competir, sino también de formar y motivar a los jugadores.

Y esta es nuestra propuesta tanto para Segunda Infantil como para Segunda Cadete. A expensas claro está de reducir de nuevo el número de grupos en Primera de ambas categorías con casi 200 equipos, demasiados. Hay que volver a los ocho grupos de Primera y como se ha hecho en Juvenil crear una categoría más, en este caso, Segunda y Tercera, manteniendo Autonómica y los cuatro grupos de Preferente.