El fútbol base nos une: Da igual la condición

Dicen que los ricos y los pobres viven cada vez más separados. El fútbol, como fenómeno global, hasta los tiempos en los que los estadios modernos han creado zonas VIP para los poderosos, apenas diferenciaba entre ricos y pobres y las gradas, sin tanto estamento ni barreras y menos controles, «mezclaba» a cualquier persona independientemente de su poder adquisitivo y clase social.

El fútbol base y modesto mantiene esa esencia. Nos gusta ver el fútbol y punto. Nos gusta vibrar con nuestros hijos y punto. Nos gusta disfrutar de los partidos aunque sea tras una valla, cruzando un solar o un escampado, y punto. Obreros, maestros, ejecutivos, médicos, arquitectos y parados, todos unidos por la misma pasión. No importa lugar ni condición. Viva el fútbol base y esperamos pronto vernos dentro de los campos. Juntos sí es posible. Porque nunca a nadie nos ha gustado ni las vallas ni muros porque estos siempre separan. Y más cuando, tal y como comentó un colaborador, en fútbol base, además de público, somos acompañantes.

lexus

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