Cuestión de población o estructuras: La poca representación del fútbol castellonense en la élite del fútbol juvenil

Aarón Siles / Castellón

La semana pasada la Federación de Fútbol de la Comunidad Valenciana dio a conocer la composición de los grupos de División de Honor Juvenil y Liga Nacional Juvenil. Ambas categorías cuentan con una baja representación de la provincia de Castellón, con 3 equipos en cada una de ellas: los primeros equipos de Villarreal CF, CD Roda y CD Castellón en la máxima categoría, y sus “B” en Liga Nacional.

En total son 6 equipos castellonenses los que militan en las máximas divisiones del fútbol juvenil, y lo cierto es que no es una novedad. Desde la temporada 2013/2014, en la que también fueron 6 los equipos de la provincia que disputaron estas competiciones, nunca se ha superado esta barrera. En este tiempo también hubo temporadas como 2015/2016 y 2018/2019 en las que Castellón solo contaba con 4 representantes en la élite del fútbol juvenil.

Además, si miramos las clasificaciones de otras categorías como las Autonómicas Cadete e Infantil o la Tercera División senior se observa que Castellón es una provincia poco presente en las máximas cotas del fútbol regional.  El director deportivo de la cantera del CD Castellón, Iván Medall señala al tipo de población como la principal explicación de esta diferencia entre nuestra provincia y las otras dos de la Comunidad Valenciana: “Tenemos una escena demográficamente inferior, porque somos una población pequeña y dispersa. Eso hace que el número de licencias sea menor y, a más licencias, mayor probabilidad de encontrar jugadores de nivel. Además, la dispersión poblacional hace que la captación de talento sea más dificultosa”.

El coordinador del Nou Jove Castelló, Alberto Bellmut apunta en la misma línea: “En la provincia solo hay dos núcleos importantes de población: La Plana y la zona Vinaroz-Benicarló. Lograr integrar a la comarca de Els Ports dentro del núcleo que forman Vinaroz y Benicarló podría suponer un ligero salto para la competitividad de esta parte de la provincia”.

El presidente y director deportivo del Primer Toque CF, Jordi Masnou, también reconoce el hándicap que supone la diferencia de población: “Competimos con los clubes de Valencia que tiene 5 veces más población. En Liga Nacional sí que hay sitio para algún equipo más, pero para dar el salto a División de Honor existe cierta limitación”.

Pese a que la demografía es la principal causa de este fenómeno, también podrían existir otros relacionados con la economía y los recursos de los que disponen los equipos. Iván Medall señala que el hecho de que Valencia y Alicante cuenten con grandes clubes como serían Valencia CF, Levante UD, Elche CF y Hércules CF, que habitualmente compiten en la Liga de Fútbol Profesional, genera que otros equipos más pequeños del entorno salgan beneficiados nutriéndose de los descartes de estos. En cambio, el Villarreal CF suele captar jugadores de diversos puntos de España y la cantera albinegra depende mucho de la situación del primer equipo.

De esta forma pueden existir grandes escuelas como San José en Valencia o Kelme en Elche que llevan muchas temporadas instaladas en la élite del fútbol formativo valenciano, algo que por ahora se antoja difícil en Castellón.

Alberto Bellmunt añade que, además de jugadores, Castellón también cuenta con menos entrenadores. Valencia y Alicante tienen áreas de población con clubes muy importantes en el fútbol base autonómico, como por ejemplo la Elche o la ciudad de Valencia y por ello también atraen a un buen número de entrenadores.

Por su parte Jordi Masnou opina que en la provincia faltan más clubes con estructuras formativas fuertes, y que los recursos deben ir encaminados en esta línea y en potenciar la figura de los entrenadores.

Estos factores también conllevan a que algunos de los mejores jugadores de la provincia castellonense sean captados por las mejores escuelas de Valencia. Levante UD y Valencia CF suelen mirar al norte para mejorar sus divisiones inferiores, lo que hace más difícil para los equipos de Castellón competir con las otras dos provincias de la Comunidad.

Entre las modificaciones a establecer para corregir esta situación, los dirigentes consultados coinciden en que establecer un grupo de preferente infantil, cadete y juvenil integrado exclusivamente por clubes castellonense ayudaría al crecimiento del nivel en la provincia, puesto que con esta medida se garantizaría cada año la presencia de, al menos, un representante en las divisiones más altas del fútbol valenciano. Por su parte, Masnou estima que no hay inconveniente en compartir grupo con equipos valencianos en Preferente juvenil.

Por otro lado, Alberto Bellmunt considera que “aglutinar” clubes como ha ocurrido recientemente con las fusiones de Salesianos y Burriana FB o la del Club La Vall y la UD Vall d’Uixó “puede ser una buena solución para conseguir equipos más competitivos”.

Asimismo, el coordinador de Nou Jove también opina que una serie de cambios en las instalaciones ayudaría a reducir las distancias con los grandes clubes de valencianos y alicantinos: “Con infraestructuras más privadas o con cambios en la forma que se gestionan desde los ayuntamientos los clubes tendrían un mayor margen de maniobra económico. Muchos clubes en Valencia controlan los bares de los campos y eso les supone una serie de ingresos con los que nosotros no contamos”.

lexus

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