Bonitos detalles pese a una goleada de escándalo

El artículo de hoy será un poco diferente a los anteriores, ya que en él voy a tratar de hacer un pequeño relato desde el punto de vista de la madre de un jugador, del partido que vivimos el pasado sábado en el campo Jesús Beire de Sant Joan de Moró, contra el Rayo Oropesino. Partido del grupo 1 de prebenjamines de segundo año.

Bien, comentar que como he dicho en algún artículo no me gustan las goleadas, aunque a veces son inevitables, hacerlas o que te las hagan. En categorías de niños tan pequeños y en las que además se mezclan equipos mixtos con otros que no lo son, suele pasar más, ya que en ocasiones las diferencias son abrumadoras.

El resultado del partido fue 16-2, eso es lo primero que hay que comentar y aunque es muy abultado, no refleja exactamente el partido que se vivió. Además me gustaría explicar algunos de los detalles bonitos que se vivieron el partido.

Los entrenadores de los dos equipos y sus actitudes fueron la clave principal del resultado final, no en  números, sino en sensaciones. Pese a la goleada, la mayoría de los jugadores de ambos equipos terminaron contentos, con caras felices y satisfechas. Y digo que fue gracias a los entrenadores, por varias razones. En el caso del entrenador del Rayo Oropesino, no dejó ni un momento de animar a sus jugadores, pese a perder. Son Jugadores que acaban de empezar a jugar y les cuesta todavía un poquito mantener las posiciones, tener visión del juego,…pero que después de cada gol, se recomponían y volvían a intentarlo una y otra vez, logrando dos goles muy luchados y muy merecidos. Su partido era ese, hacerlo lo mejor que pudieran, esforzarse al máximo, no venirse abajo e intentar marcar algún gol y lo consiguieron. Otra de las claves del partido fue que los entrenadores de ambos equipos, junto con árbitro decidieron que se jugara un 7 contra 7, para que el equipo visitante tuviera, al menos un cambio y pudieran descansar. El prebenjamin del Moró es un equipo mixto con siete de jugadores de primer año y seis de segundo. Sus entrenadores decidieron jugar la mayor parte del partido con el equipo completo de primer año, para que el partido fuera más equilibrado, por esta razón se llegó hasta el minuto 8 con un resultado de 0 a 0 y un partido más o menos equilibrado. A partir de ese momento, los jugadores más experimentados y que suelen jugar más minutos, empezaron a rotar. Porque no podían aguantar ya más tiempo en el banquillo y también querían jugar. La mayoría de los goles fueron marcados por jugadores de segundo año, que en jugadas prácticamente individuales llegaban a portería y marcaban. La experiencia se nota mucho en estos partidos y es inevitable.

Me acordé del programa de Castellón Base de Teve4 del 25 de octubre, en el que hablamos de las goleadas y como frenarlas en el que Alejandro Jimenez del CF Rafalafena Castellón,  comentaba que a los jugadores no puedes decirles que toda la temporada que aprieten y en un partido puntual que no lo hagan, porque no pueden y tenía toda la razón, podéis ver el programa en la web de Teve4. Pero como comentamos aquel día en el programa, hay otras maneras de que una goleada abultada en este caso, no se convierta en humillación, que se pusieron en práctica, como he dicho: jugaron muchos minutos los más pequeños, los jugadores de segundo año jugaban de defensas, no se presionaba en la portería rival, se procuraba dar el máximo de pases y cuando llegaban a portería los mayores cedían algunos chutes a portería  sus compañero de primer año. Los jugadores que ya habían marcado goles en otras ocasiones, no los celebraban (y la afición tampoco) hecho curioso que hacía que el equipo visitante no sabía si había sido gol o no, porque el campo estaba en silencio. Y por supuesto se celebraron con alegría los dos goles de los Oropesinos, que sabían a victoria.

Como anécdota comentar, que las familias del Rayo Oropesino nos dieron las gracias, tanto a las familias de los jugadores  como a los entrenadores. Cosa que agradecemos enormemente y aunque no las merecemos, porque esto debería ser lo normal en los campos de futbol, compañerismo en el campo y en las gradas, compartiendo y disfrutando familias y niños.

Desde nuestro equipo deseamos mucha suerte al Rayo Oropesino en la liga, que sigan así de valientes, de entusiastas y que no se desanimen que los resultados llegan, que disfruten mucho que son un ejemplo para todos.

Nota Castellón Base: El equipo Prebenjamín segundo año del Rayo Oropesinio ha marcado cuatro goles y encajado 175 en los 13 partidos que ha jugado. No ha sumado un punto.

Artículo firmado por Nuri D en la sección “Las familias y el fútbol base” en la web www.castellonbase.com

 

lexus

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