Sergio Mañas: «Adaptación y progresión son claves para un correcto regreso a la actividad deportiva»

Sergio Mañas García es Responsable del ARA (Área de Alto Rendimiento Albinegro) Preparador físico del Juvenil B del CD Castellón. Esta semana hemos conversado con varios preparadores físicos para conocer de primer mano cómo debería afrontarse este mini-pretemporada de poderse reanudar la actividad deportiva el 1 de marzo dando un plazo de 15 días para comenzar a competir, tal y como ha anunciado la Federación Valenciana de Fútbol.

Pregunta-¿Cómo debe preparar un equipo de Fútbol 11 (pongamos un Infantil o un Cadete) el regreso a la competición? ¿Suficiente con 15 días?

Respuesta- Si partimos de la premisa de que los jugadores jóvenes llevan más de un mes parados es una pregunta bastante difícil de contestar puesto que habrá equipos que entrenen sólo dos días a la semana, otros tres, otros cuatro… En apenas 15 días realizarían cuatro o cinco entrenamientos antes de competir. Debemos de entender que la competición va a solicitar la máxima exigencia a nuestros jugadores y tienen que estar bien preparados para ello. En mi opinión, lo importante será dar el tiempo suficiente como para que no corramos riesgos en la salud de los jóvenes deportistas.

P-¿Variará esa minipretemporada en función de la categoría y edades de los jugadores?

R-Por supuesto. El nivel madurativo de los jugadores es un factor determinante en su rendimiento, así que no será lo mismo preparar a unos infantiles de primer año que a un equipo de juveniles. Los organismos son distintos y el entrenamiento, por tanto, también debe serlo. A mayores niveles de rendimiento deseados y cercanía a la edad adulta (juveniles), mayor cautela en la vuelta a la competición.

P-Para un equipo Infantil-Cadete, incluso, Juvenil, ¿Qué harías la primera semana como entrenador?

R-ADAPTACIÓN. Lo más importante es que los jugadores vuelvan a relacionarse con el entorno que genera el entrenamiento de fútbol:
compañeros, rivales, balón, espacios, tomas de decisión… En definitiva, que vuelvan a experimentar lo que significa estar dentro del campo y, por supuesto, ser felices por ir a entrenar, ver a sus compañeros y disfrutar del deporte que les gusta.

En el apartado de la estructura condicional o “física”, al igual que en el resto, la palabra más importante debe ser la PROGRESIÓN. Tenemos que comprender que los jóvenes ahora mismo han sido mermados de (casi) toda actividad física y de la realización de su deporte por completo, por lo que será fundamental que toda planificación del entrenamiento se haga desde la coherencia: sin pasar de 0 a 100 en pocos días, aumentando poco a poco en complejidad y exigencia, tanto a nivel técnico-táctico como físico.

P-¿Qué cosas pueden perderse (técnica, físico) en un jugador de esas edades durante un mes largo de inactividad?

R-Se producen gran cantidad de pérdidas a todos los niveles en cuanto a la especificidad del fútbol durante un mes de inactividad. Debemos de ir más allá y no podemos dejar que los jóvenes deportistas se conviertan en sedentarios. Es uno de los mayores problemas con los que nos estamos encontrando en la actualidad: los niños y niñas no realizan apenas ejercicio ni actividad física, se pasan el día sentados y pretendemos que con una hora y media cada dos días lleguen a altos niveles de rendimiento.

Con todo ello, y acentuado por estos periodos inactivos, se ven afectadas sus capacidades coordinativas a todos los niveles (musculares, perceptivos, fisiológicos, socioafectivos, psicológicos…) que influirán y mucho en su desarrollo futuro. Tenemos que ser capaces, tanto desde las instituciones como desde casa, de fomentar la realización de todo tipo de actividad física y ejercicio diario.

P-En esas edades, ¿merece la pena una reanudación liguera con el objetivo de jugar las dos vueltas jugando algún partido entre semana?

R-La vuelta a la actividad y a los entrenamientos se hará tarde o temprano, mientras la vuelta a la competición… las autoridades sanitarias decidirán. Lo que está claro es que no deberíamos perder la perspectiva porque estamos viviendo una situación de pandemia mundial y no creo que sea imprescindible que se tengan que acabar todas las competiciones por decreto. Lo importante es la SALUD de todos.

P-¿Qué te parece que equipos de DH juvenil tengan que jugar hasta cinco partidos en diez días? ¿Qué consecuencias puedan derivarse? ¿Significa estar diez días sin entrenar con los consiguientes riesgos de lesiones?

R-Me parece que este tipo de propuestas vienen de personas que no son conscientes del impacto que tiene un partido del más alto nivel (como es División de Honor juvenil) en el organismo y los requerimientos a nivel fisiológico para su completa recuperación.

Cuanto menos es un disparate y se pueden buscar otras opciones menos agresivas, como por ejemplo alargar las fechas de finalización de temporadas, que seguro influyen menos en la salud de los deportistas.

P-En fútbol élite dicen que hasta un 70% de los jugadores ha sufrido alguna lesión esta temporada. ¿Tiene razón Koeman cuando se queja del calendario?

R-Por supuesto. Podemos pretender que los jugadores sean máquinas, pero la realidad es que son seres humanos y cada jornada se demuestra: los datos en lesiones durante esta temporada ahí están. Es más, la ciencia tiene más que demostrado que aumentar el número partidos y minimizar el tiempo de descanso entre ellos es un claro factor de riesgo de lesión.

P-¿Se debe compaginar más que nunca el trabajo físico con las tácticas, formas de juegas, etc, en este periodo previo al regreso de la competición?

R-Los preparadores físicos deben establecer mecanismos para minimizar todos los problemas generados por el confinamiento y la inactividad (aumento de rangos de movilidad, activaciones musculares, flexibilizaciones, trabajos de fuerza específicos, etc). A partir de ahí, según el nivel y categoría de los equipos, cada entrenador priorizará en lo que crea conveniente que es lo mejor para sus jugadores, aprovechando el tiempo en el campo de entrenamiento para intentar que los jugadores vayan ampliando su conocimiento y entendimiento del juego a través de situaciones jugadas para que sus características futbolísticas progresen, y a la vez, si el entrenamiento está correctamente diseñado, aumenten sus capacidades físicas específicas.

P-¿Cómo verías la decisión de jugar a estos niveles (fútbol base) para terminar la competición de manera completa jugando entre semana?

R-Repito lo anteriormente dicho: los jóvenes (o la mayoría) no son profesionales y tienen otras obligaciones (los estudios, por ejemplo). Por lo tanto, valorando ‘riesgo-beneficio’, vería más conveniente alargar las ligas todo lo necesario (por ejemplo: julio-agosto) más que congestionar el calendario que puede mermar las plantillas con lesionados.

P-Lo último y más importante, ¿cómo evitar posibles lesiones?

R-La pregunta del millón –risas-. Como claro ejemplo tenemos el fútbol profesional que mueve grandes cantidades económicas y donde trabajan los mejores profesionales a nivel mundial. Aún así, están teniendo muchos problemas este año. No existe una varita mágica, puesto que las lesiones son multifactoriales pero debemos ser capaces de intentar minimizar los riesgos. En otras palabras:
– Establecer una base de movilidad, estabilidad y fuerza en los jugadores, tanto general como específica del fútbol.
– Seguir pautas de adaptación y progresión en todas las facetas del entrenamiento.
– Mantener un buen control de las “cargas” de entrenamientos y partidos de los jugadores.
– Y no menos importante, inculcar hábitos de vida saludables a los jugadores (alimentación, ejercicio, descanso…)

lexus

Dejar respuesta

Por favor escribir tu comentario:
Please enter your name here